lunes, 26 de abril de 2010

El Estatuto enfrenta duramente a Barreda y a Cospedal en las Cortes Regionales

Agrio y tenso enfrentamiento entre el presidente de Castilla La Mancha, Jose María Barreda, y la presidenta del PP en la región, María Dolores de Cospedal, en el debate celebrado en las Cortes de Castilla-La Mancha sobre la retirada de la modificación del texto de Autonomía de Castilla-La Mancha del Congreso de los Diputados. Barreda explicó que la propuesta presentada por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados a última hora no era aceptable porque elimina el concepto de reserva hídrica, mientras que Cospedal afirmó que Barreda no quiere resolver el problema del agua, sino vivir políticamente a su costa, que es lo que ha hecho el PSOE en casi los 30 años que lleva gobernando en la región.

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El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, aseguró hoy que “con la fuerza de la razón y del sentido común, plantearemos batalla río a río, cuenca a cuenca, plan a plan, trasvase a trasvase, reclamando lo que nos corresponde por la vía jurídica, por la acción política, con la movilización social y haremos un esfuerzo de explicación permanente”.

Barreda hacía esta aseveración en el marco de un debate celebrado en las Cortes de Castilla-La Mancha sobre la retirada de la modificación del texto de Autonomía de Castilla-La Mancha del Congreso de los Diputados que “nuestro Estatuto se decide aquí, no en Murcia” y que “no se puede ceder más”.

Del mismo modo se mostró convencido que cuando el Partido Popular de esta región tenga dirigentes que piensen en ella, “tendremos un Estatuto que defienda por unanimidad nuestros intereses. Mientras tanto, lucharemos siempre cada vez con más fuerza y más pasión, cumpliendo la palabra dada a nuestros paisanos”.

El jefe del Ejecutivo castellano-manchego, lamentó que la dirigente del PP en Castilla-La Mancha “en vez de defender a nuestros empresarios, a nuestros agricultores y ganaderos, a nuestra población, ha defendido al señor Valcárcel, a los regantes murcianos y a sus campos de golf”.

“Su señoría se ha equivocado creyendo que a mí me daría igual también y que me plegaría a las presiones territoriales y del partido, pero no ha sido así. Y lo quise dejar claro en el Congreso desde el primer momento: no estaba dispuesto a que se diera a nuestro Estatuto un trato despectivo y secundario y que se aprobara sin pena ni gloria”, apuntó Barreda al tiempo que aclaró cuestiones tales como que:

La propuesta de Reforma del Estatuto se hizo mucho antes de las elecciones de 2007; por tanto, pretender descalificarla ahora por electoralista carece de sentido. Del mismo modo indicó que el Estatuto es una Ley Orgánica y por tanto necesita en el Congreso una mayoría que el Grupo Parlamentario Socialista no tiene por sí sólo; que se ha estado negociando hasta el último minuto, a lo largo de un proceso de más de dos años, durante los cuales el PP ha estado diciendo cosas contradictorias y negándose a que la negociación la hiciéramos sobre todo aquí.

Por otro lado, Cospedal exigió al presidente socialista, José María Barreda, “que dimita si hoy retira el Estatuto de Castilla-La Mancha, al consumar así su mayor fracaso”. Cospedal intervino en el debate celebrado hoy en las Cortes de Castilla-La Mancha para denunciar “las mentiras de José María Barreda, en relación con el Estatuto y en relación con el Agua”.
Según Cospedal, el PSOE de Castilla-La Mancha sigue “una tendencia que aumenta con el paso del tiempo, la de tensar la convivencia cuando se siente perdedor de las elecciones”. En este sentido, acusó al PSOE de “haber convertido el clima político de la región en una verdadera ciénaga repleta de mentiras”. Por ello, aseveró que Barreda “miente mucho y lo hace gravemente”.

La dirigente popular insistió en achacar a Barreda haber mentido cuando responsabiliza al Partido Popular del fracaso en materia de agua, ya que “fue un ministro socialista de Obras Públicas, Borrell, quien reconocía en 1993 que el Ebro disponía de volúmenes de agua susceptibles de ser trasvasados y que podían contribuir a resolver las necesidades razonables de otras cuencas que no tienen recursos”, así como “no logró sacar adelante un Plan Hidrológico Nacional, ya que fue el PP quien consiguió el visto bueno del Consejo Nacional del Agua el 30 de enero de 2001 por la abrumadora mayoría de 69 votos a favor y 15 en contra, Castilla-La Mancha y Extremadura votaron a favor, Rodríguez Ibarra y Bono votaron a favor, siendo entonces Barreda vicepresidente de la Junta y por tanto partidario de aquella solución”.

Según señaló en su discurso Cospedal, “todo estaba resuelto; Castilla-La Mancha no necesitaba cavar trincheras de guerra, sino cimientos de progreso con la garantía de tener resuelto el problema de agua en cantidad y calidad”. De esta forma, “si la imagen del duelo a garrotazos es la que mejor representa y resume la problemática del agua en Castilla-La Mancha y en España, sólo se lo debemos al PSOE a Barreda y Zapatero”.

Barreda no estuvo en el Congreso por cobardía

Cospedal destacó que la semana pasada vimos cómo el presidente de Castilla-La Mancha no estaba en el Congreso de los Diputados cuando tanto se jugaba Castilla-La Mancha, mientras que yo que sí estuve allí. En este sentido, la presidenta popular se preguntó si “Barreda no estuvo allí por cobardía, inseguridad, para no tener que negociar, o porque, ya sabía lo que estaba a punto de suceder y no necesitaba perder tiempo para prender fuego al Estatuto”. Fue en este punto donde Cospedal reprochó a Barreda su comportamiento: “además de algunas burdas imitaciones de su predecesor dando lecciones a Zapatero, su papel como presidente de Castilla-La Mancha exigía mucho más”.

De esta forma, indicó desde la tribuna de las Cortes de Castilla-La Mancha: “¡Cuánta mentira! ¡Cuánta falsedad! ¡Cuánto desprecio a los castellano manchegos”, acusando a Barreda de “aprovecharse de la buena fe de los castellano manchegos para vivir a costa de sus continuos fracasos; éste será uno más”.

La presidenta del PP de Castilla-La Mancha expuso dos formas de intentar resolver el problema del agua: “una, hacerlo de manera global mediante la planificación nacional por medio de un Plan Hidrológico y la otra, que cada región lo haga por medio de su Estatuto de Autonomía”. De esta manera, aseguró que “en Castilla-La Mancha, se dio la triste paradoja de que habiendo recorrido los dos caminos, habiendo puesto en práctica los dos enfoques seguimos teniendo el mismo problema, y seguimos teniéndolo porque Barreda dinamitó la solución propuesta por el PP, esto es el Plan Hidrológico Nacional y, si Dios no lo remedia, va camino de dinamitar también el Estatuto de Autonomía”.

Por ello, extrajo la conclusión de que Barreda “no quiere resolver el problema del agua, sino vivir políticamente a su costa, que es lo que han hecho ustedes en casi 30 años para resolver el problema del agua, nada”. En este sentido, reprochó que “no es posible que sus señorías hayan gobernado siempre en Castilla-La Mancha, y que siempre la culpa sea de otros”.

Tres décadas de engaño

De esta manera, se refirió Cospedal “a tres décadas de engaño, de mentira en mentira, de apelar al agua cuando las elecciones llegan, de meterse en el agua para tapar sus vergüenzas, demasiado para cualquiera pero, sin duda, es inaceptable para Castilla-La Mancha.

La líder popular recordó que “en las grandes ocasiones, el PSOE escenifica en estas Cortes, hoy convertidas para desgracia de todos los castellano manchegos en corral de comedias, el enésimo capítulo de una tragedia interminable, insoportable y yo creo que ya por fin inasumible”. Siguiendo este ejemplo, “como en toda obra de teatro, en ésta también hay un guión escrito y el guión de Barreda hace varios días quedó al descubierto, y hemos conocido el fin de la representación por adelantado. Por ello la representación va a resultarles un completo fracaso”.

Cospedal aclaró al presidente socialista que “es mentira que Barreda en su propuesta establezca una reserva hídrica del mismo modo que se hace en el Estatuto de Aragón, ya que en ella, lo que se dice en el Preámbulo, literalmente es que Castilla-La Mancha estima necesaria la existencia de una reserva de agua no que la reserva se fije de facto”. En este sentido, “estimar necesaria la existencia de algo o de alguien no garantiza ni equivale su existencia real, por lo que engaña a los ciudadanos cuando les dice que ha pretendido establecer una reserva, porque no lo ha hecho”.

María Dolores Cospedal argumentó que la propuesta de Estatuto formulada por el Partido Popular de Castilla-La Mancha en el Congreso de los Diputados es una oferta “inmensamente mejor” que la presentada por el PSOE y, en este sentido, enumeró las razones que hacen que la propuesta estatutaria popular sea la más beneficiosa para los intereses de los castellano-manchegos: “Porque fijamos nuestras necesidades y, coincidiendo con ustedes en la cantidad de 4.000 hm/cúbicos/año, establecemos el único modo de conseguirlo, que no es otro que el de su concreción mediante la planificación hidrológica y porque, además, se garantiza agua en calidad y cantidad suficiente para Castilla-La Mancha y se recoge el principio de preferencia de la cuenca cedente sobre la cesionaria”, explicó.

El Estatuto son muchas más cosas

Durante el transcurso de su intervención, Cospedal hizo ver a Barreda que el Estatuto, fruto del consenso entre el PSOE y el PP en Castilla-La Mancha, representa “demasiadas cosas importantes y buenas para Castilla-La Mancha como para tirar todo por la borda hoy”. “El Estatuto es democratización y modernización de nuestras Instituciones, es garantía de financiación y trato igualitario para nuestros municipios, es reconocimiento de derechos y deberes de los castellano-manchegos, es garantía de inversiones del Estado, es orgullo de región autónoma y a la vez de pertenencia a España, como patria común e indivisible de todos los españoles”, indicó.

Frente a las tesis abiertas a la negociación y al consenso que ha demostrado el PP de Castilla-La Mancha durante la tramitación parlamentaria del Estatuto, María Dolores de Cospedal acusó a Barreda de estar interesado en “la ruptura, el desencuentro y la tensión”, como demuestra el hecho de que ni siquiera ha querido considerar la propuesta del Partido Popular.

Cospedal pidió a Barreda que “diga la verdad siquiera una vez, confiese que la decisión de retirar el Estatuto estaba tomada, incluso desde el mismo día de su toma en consideración por el Congreso de los Diputados, cuando fue usted en tono amenazante, la peor manera de conseguir apoyos como todo el mundo sabe”, aseguró. De esta forma, y frente a “las mentiras y deslealtades, frivolidades e insultos” pronunciados por el PSOE en general y Barreda en particular en relación con el Estatuto, María Dolores Cospedal anunció que el “PP seguirá peleando por el Estatuto”.

La líder popular señaló que “no seremos nosotros quienes terminemos con el Estatuto, no seremos nosotros quienes terminemos con todo lo que les acabo de enumerar”, señaló en alusión a los beneficios del Estatuto para los ciudadanos de Castilla-La Mancha. “Vamos a procurar todo lo contrario (la aprobación del Estatuto) con todas nuestras energías, con todas nuestras ganas, con toda nuestra alma”, manifestó. En este sentido, Cospedal adelantó las dos vías de actuación que el PP emprenderá en la defensa del Estatuto.

“Vamos a contar a los ciudadanos de Castilla-La Mancha todo lo que ha sucedido, vamos a contarles como su presidente les está engañando desde hace muchos años con respecto al agua y tantas otras cosas y que, además, lo hace para tapar escándalos como los de CCM, la Fundación Virtus, o modificar la ley del suelo para beneficiar a unos pocos y vamos a contarles que el PP puso sobre la mesa una fórmula que resolvía el problema”, afirmó.

En segundo término, la presidenta recordó que el PP realizará “lo que consideramos coherente: votar a favor del Estatuto y en contra de su retirada”. Tras solicitar la “ayuda y el consenso de todos los castellano-manchegos: Trabajadores, empresarios, autónomos, amas de casa, agricultores, cooperativistas, socialistas, populares, y todos aquellos que no se sientan ni lo uno ni lo otro, la presidenta del Partido Popular anunció que si los castellano-manchegos le conceden su apoyo “presentaré, como presidenta de Castilla-La Mancha, de nuevo la reforma del Estatuto para que sea aprobado por consenso. Pero lo haré sin estratagemas, sin intentar sacar ventaja política, solo perseguiré, como ahora, defender el interés de todos los castellano manchegos, que siempre he considerado, y consideraré perfectamente compatible con el interés general de España”, señaló.

Contradicción del PSOE de Castilla-La Mancha y el Estatuto de Cataluña

A juicio de la líder de los populares castellano manchegos, “Barreda miente cuando afirma que para aprobar el Estatuto hace falta el consenso del PP, y lo hace de forma dolorosa, porque no le tembló el pulso a la hora de prestar el voto de los diputados del PSOE de Castilla-La Mancha para aprobar el Estatuto de Cataluña sin el consenso del PP”, lo que le llevó a preguntar: “¿Por qué lo que al PSOE le vale para Cataluña, no vale para Castilla-La Mancha?”, temiendo que Barreda “ni tan siquiera cuenta con los de su propio grupo”. Asimismo, en referencia al Estatuto de Cataluña, recordó que Barreda “no solo se conformó con apoyarlo en el Congreso aquel Estatuto, sino que hizo algo más: se negó a recurrirlo votando en contra de ello en estas mismas Cortes de Castilla-La Mancha”.
De esta manera, Cospedal denunció que fue el propio Barreda quien impidió el debate “en una de las tantas manifestaciones de falta de democracia que se viven en esta cámara, cruzándose de brazos cuando una norma de otra comunidad cerraba el grifo de las aguas excedentarias del Ebro”, lo que le llevó a preguntar que si lo hizo “por imposición de Zapatero” o “por miedo”.

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